Veggie Burguers Di Santo

Las veggie-burguers o hamburguesas vegetarianas suelen ser, salvo honrosas excepciones como la que se puede encontrar actualmente en Aldo’s o la realizada a base de choclos que en algún momento formo parte de la carta del Sushi Club, mazacotes de una pasta indescifrable y compacta con un sabor símil diario viejo, como si los vegetarianos carecieran del sentido del gusto. Pero no temáis, aquí les dejo una receta de mi autoría, la cual tienen todo el derecho del mundo a apropiarse y modificar a su gusto y piacere.

Ingredientes:
• Lentejas previamente cocidas
• Cebollas cortadas (Preferentemente en brunoise)
• Ajo
• Pimienta y sal
• Huevos
• Ají molido
• Aceite de oliva
• Semillas de sésamo
• Avena extra fina (Puede ser reemplazado por pan rallado o cualquier tipo de rebozador )

Habrán notado que omití las cantidades, pero estas son las que utilice:
Una parte de cebolla por cada tres de lentejas.
Uno o dos huevos (dependiendo el tamaño) por cada media cebolla de tamaño mediano.
Lo demás es a gusto personal.

Procedimiento:
Calienten dos cucharadas de aceite y arrojen el ajo cortado en pequeños pedazos, retiren inmediatamente y dejen enfriar.
Procesen las cebollas con las lentejas, los huevos, los condimentos y el aceite con ajo hasta formar una pasta que no llegue a ser homogénea, es preferible que queden lentejas enteras para dar textura a la hamburguesa. Luego pasen la preparación a un bowl y mezclen gradualmente con la avena (en mi caso agregue también pan de salvado tostado y rallado para dar un poquito de sabor a quemado) y las semillas de sésamo hasta lograr una consistencia semifirme.
Poner en un aro, o en caso de no contar con uno, darle forma cercana a la de una hamburguesa y enviar al freezer 15 minutos. Luego cocinar en horno o plancha alrededor de 15 minutos.
Lo ideal seria gratinarlas con queso azul y acompañarlas con cebollas caramelizadas, huevos poche y un guacamole.
Espero que lo disfruten.

Huevos para todos.

Al preguntarle a Albert Hoffman durante los festejos del centésimo aniversario de su nacimiento cual era el secreto de su longevidad, el científico que brindó a la humanidad uno de los descubrimientos más valiosos desde el uso del pulgar, respondió sin dudar que su único secreto era la ingesta diaria de dos huevos. Esto nos da una idea de la opinión de una de las personas más influyentes en el siglo XX sobre uno de los temas más contradictorios en el mundo gastronómico de principios del siglo XXI. La importancia de los huevos en la dieta diaria.

Desde la década del ’80 mucha gente opina que es dañino, sobretodo para los niveles de colesterol, la ingesta diaria de huevos. Incluso al día de hoy muchos todavía sostienen que solo hay que consumir clara de huevo sin yema porque la misma aumenta el colesterol, sin tener en cuenta que son las grasas saturadas consumidas diariamente las que determinan el nivel de colesterol sanguíneo y no el nivel de colesterol dietario que posee un alimento. De hecho, la American Heart Asociation hizo levantar más de una ceja cuando a principios de este siglo recomendó comer un huevo por día para llevar una dieta equilibrada y saludable.

Obviamente, como toda materia prima alimenticia, hay una clara diferencia entre lo orgánico y aquellos alimentos desarrollados con método industrial.

En mi caso como dos huevos diarios sin que esto conlleve problemas de colesterol o sobrepeso y me atrevo a recomendarles a mi proveedor, cuyo precio es superior a los vistos en el Coto, pero al ver el color de la yema de un huevo de granja, se darán cuenta la diferencia con esos minúsculos huevos inmundos que se consiguen en la mayoría de los super e hipermercados.

Tracia Cabernet Sauvignon

Para lograr una experiencia gastronómica placentera la calidad de los productos, la buena onda y la mezcla adecuada de calor, frió y materias primas son factores muy importantes ¡Incluso la disposición de los cubiertos importa! Pero ninguna es tan fundamental como maridar. Maridar es combinar de manera adecuada la bebida con el alimento, pudiendo crear un contraste o una armonía según el aspecto que deseemos resaltar. Uno puede comprar la bebida en base a un plato que esta preparando o puede tener un buen vino guardado y para hacerle honor al dios Baco, preparar un suculento manjar que no destrone al vino como estrella de la velada.
Un buen Malbec o un Cabernet sauvignon pueden ser una buena opción para acompañar carnes a la parrilla, pero no siempre podemos darnos el gusto de disfrutar un Siesta en el Tahuantinsuyu, sobre todo si es un asado dominguero multitudinario. En esos casos es bueno tener un vino de reserva un tanto más barato, pero que no desentone y nos deje relativamente bien parados. La recomendación de esta semana es un vino joven con las características ideales para estas ocasiones: Tracia Cabernet Sauvignon.
Se consigue en algunas vinerías pero yo lo compre en el Disco y debo decirles que en relación precio/calidad este vino arrasa, por solamente 23 pesitos tenemos a todos contentos desde el abuelo que lo mezcla con soda a la estirada que mete la nariz en la copa pero aun así parece que estuviera oliendo mierda. Podría hacer una descripción de las características organolépticas del vino, pero he preferido dejárselo a ustedes. Pruébenlo y después me comentan